15 diciembre 2014

¡Qué colorada te has puesto!


En muchas paginas de internet da la sensación de que cambiando cuatro pensamientos o ensayando una conversación imaginaria se acaba con la timidez, y no. Tengo malas noticias: la timidez tarda mucho en desaparecer. Y para serte sincera, creo que nunca se llega a ir del todo. Igual cuando sea más mayor y esté a vueltas de todo, habré superado esa parte de mi personalidad.



Eso dicen, que viene de serie, y que se desarrollará o no en función de las conductas que se refuercen.

Las niñas que venimos con una personalidad tímida tenemos todas las papeletas para desarrollarla. ¿Que por qué digo esto? Por que a las niñas se nos refuerzan conductas en las que "cuanto más callada, más guapa"; cuanto más pasemos desapercibidas mejor "una mujer no debe llamar la atención"; "el hombre lleva la voz cantante"; poco a poco vamos aprendiendo que no tenemos nada tan interesante que decir como para abrir la boca y nos entra el miedo escénico a hacer el ridículo.

Yo he sido muy tímida, tanto que en el instituto cuando se me caía un lápiz al suelo, me ponía roja porque tenía que agacharme a recogerlo. Lo de ponerme roja era un suplicio, y me daba muchísima rabia cuando los demás, como si yo no me hubiese dado cuenta, gritaban a los cuatro vientos "¡Te has puesto roja!". Lo que hacia que de un tono rosadito, mi cara pasase a un brillante bermellón. Vamos, una angustia y no era cosa de una vez al día, no. Yo creo que pasaba mas veces roja que con mi verdadero color de piel, y mira que soy blanquita. A veces solo hacía falta que alguien, conocido o desconocido, me mirase fijamente durante unos segundos, para que el calor acudiera a mi cara.

La vida fue pasando y con ella buena parte de esa timidez. La madurez y las experiencias, son las que realmente me han ayudado a irla superando.
Ya no suelo ponerme colorada (todavía hay personas que me imponen y lo consiguen), pero si que, todavía, la timidez ejerce poder sobre mi.
En mi intento por llevar una filosofía de exigencia cero, cuando intento autocuidarme, la timidez vuelve a aparecer ¿Cuándo? Cuando me propongo darme lo que necesito y eso significa salirse de lo "normal" o significa destacar. Es entonces cuando me freno y me cuesta cuidarme. "¡Qué vergüenza!", me digo, "¡cómo voy a hacer eso!","¡Què van a pensar de mi!", y la peor de todas, "¡Bah!, tampoco es que me haga tanta falta hacer....,otro día, hoy no tengo tiempo, no voy a poder,bla bla bla".

Requiere de mucha fuerza superar todas las excusas que nos ponemos para no hacer lo que realmente nos pide el cuerpo.
Solo hay dos salidas a esta situación: que supere mis miedos y haga lo que me propongo. Chapó por mi, seguramente me sentiré genial y más fuerte y capaz, o bien, que no pueda aguantar la presión y me rinda.
Cualquiera de las dos opciones está bien. Si, si, has leído bien.
Evidentemente, superar los miedos es la leche, pero si en ese momento no has podido, no pasa nada. Lo mejor de todo es que se puede volver a empezar en cualquier momento. Mira hacia adentro, o mírate a un espejo y envíate mucho amor, perdónate y date muchos ánimos, ya lo conseguirás en la siguiente. Piensa que cada una lo hace lo mejor que puede en cada momento.

Y tú ¿eres tímida?¿cómo llevas ponerte colorada?¿te gustaría no serlo?


Estoy demoliendo mis cimientos para volverme a construir. Errores, meteduras de pata, reflexiones...¿Te lo vas a perder?¡Suscríbete ya!:


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